Plan estratégico de sucesión

En las empresas familiares se concibe la sucesión como un proceso de por vida. Dicho proceso abarca todo lo que contribuye a garantizar la continuidad de la empresa a través de las generaciones. 
 
Es un proceso complejo porque tiene una serie de requisitos contemplados en las siguientes etapas: planificación de la sucesión, preparación del sucesor, traspaso y retirada (cambio de roles).
 
Esto implica que el proceso inter-generacional es de relevancia para las empresas familiares e incide de forma transversal en todos los procesos de una organización. 
  
La planeación adecuada de la sucesión permitirá la prosperidad y perpetuidad de la empresa. Si el proceso se hace con una visión adecuada y alineada, se fortalece el impacto del fundador y se incrementarán los beneficios de sus años de arduo trabajo. 
  
Planear la transición de liderazgo es difícil y un trabajo muy estresante que envuelve todos los stakeholders o grupos de interés de una compañía. Continuar un plan de sucesión implica mucha comunicación familiar para mantener saludables las relaciones y ponderar las consideraciones de los miembros con relación a las medidas de envejecimiento, muerte y herencia. 
 
El mejor momento para planificar la sucesión
Podría decirse que existen tres hechos diferentes que pueden ser disparadores de la planificación de la sucesión: la muerte, la incapacidad o el retiro del fundador. Muchos empresarios creen que no es necesario preparar un plan de sucesión sino hasta el momento en que se encuentre bien entrado en años. ¡Grave error! En realidad como mínimo, el plan de sucesión debería estar listo para implementarse el día antes de la muerte del fundador. Consecuentemente, la sucesión debe empezar a prepararse ahora mismo.
Cargando...